Estados Unidos levantó la exigencia de que Anthropic obtuviera una licencia antes de exportar sus modelos Mythos y Fable al extranjero, una medida que había cortado el acceso público a dos de los sistemas de inteligencia artificial más avanzados lanzados hasta ahora.
La empresa de IA indicó que empezará a restaurar el acceso a los modelos el miércoles 1 de julio.
Anthropic volverá a habilitar Mythos y Fable desde el 1 de julio
El 12 de junio, el gobierno estadounidense había agregado esos productos a su lista de tecnologías con restricciones de exportación, lo que impedía ponerlos a disposición de extranjeros sin una aprobación especial. Cumplir esa norma a escala resultó impráctico y obligó a Anthropic a cerrar por completo el acceso público.
Tras semanas de conversaciones, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, dijo que Anthropic “ha aceptado detectar y abordar de forma proactiva los riesgos de seguridad asociados con los modelos; trabajar diligentemente con el gobierno de EE UU en protocolos y estándares y lanzamientos para Mythos, Fable y futuros modelos; e informar al gobierno de EE UU sobre cualquier actividad maliciosa”.
Anthropic ya había prometido públicamente hacer buena parte de eso de forma voluntaria, meses antes de que existiera la regla de exportación.
La presión por competir en IA aceleró el cambio
Según expertos en ciberseguridad, por eso las restricciones generaron escepticismo desde el principio. Para ellos, la prohibición parecía menos una corrección de seguridad y más una forma de presión, en medio de críticas públicas de ejecutivos de la empresa sobre cómo el gobierno y los opositores políticos del presidente podrían usar esa tecnología.
Mythos había sido habilitado inicialmente para un grupo selecto de organizaciones desde abril, para reducir preocupaciones sobre su capacidad de identificar y explotar vulnerabilidades de software. Luego, una versión llamada Fable se lanzó al público en junio con barreras de seguridad adicionales.
En paralelo, compañías de IA en Asia comenzaron a sacar modelos con capacidades cercanas a las de Mythos, entre ellos Fugu y Tulonfeng, lo que aumentó la presión sobre Washington para aflojar sus restricciones y mantener la competitividad de la IA estadounidense a nivel global.
La semana pasada, Lutnick autorizó que Mythos fuera liberado para clientes seleccionados aprobados por la Casa Blanca. Además, los modelos más recientes de OpenAI también fueron entregados a un grupo de organizaciones aprobado por el equipo de Trump, en lugar de al público.
La política de la administración Trump sobre inteligencia artificial ha dejado a la industria con poca claridad sobre qué reglas regirán los próximos lanzamientos. Un decreto emitido en junio, que apuntaba a revisar los modelos antes de su publicación, fue criticado por analistas influyentes como Dean W. Ball, quien recientemente asumió un cargo de política pública en OpenAI.
