Aunque las perspectivas para los arrecifes de coral son sombrías en un planeta cada vez más cálido, científicos en Israel han descubierto un inusual rayo de esperanza: los corales del norte del Mar Rojo podrían sobrevivir, e incluso avanzar, hasta el próximo siglo.
Existe un amplio consenso científico acerca de que los efectos del cambio climático han devastado arrecifes en todo el planeta, recientemente gran parte de la Gran Barrera de Coral de Australia, una de las maravillas naturales del mundo.
El dióxido de carbono que los humanos bombean a la atmósfera eleva la temperatura y la acidez del agua del mar, lo que envenena a los invertebrados marinos y dificulta su crecimiento a niveles alarmantes, según estudios publicados el año pasado en la revista Science. Los expertos estiman que la mitad de los corales que existían a principios del siglo XX han muerto.
Pero los corales del extremo norte del Mar Rojo muestran una notable resistencia al aumento de la temperatura del agua y la acidificación, según una investigación reciente del Instituto Interuniversitario para Ciencias Marinas, con sede en Eilat. Los expertos esperan que las lecciones aprendidas en el Mar Rojo puedan ayudar a salvar las formaciones de coral en otras partes del mundo.
