Incidente y respuesta
La construcción de un nuevo centro de datos de Meta en Cheyenne, Wyoming, ha generado preocupación tras la detección de la bacteriología Cupriavidus gilardii en las aguas residuales de la instalación.
El contratista Goat Systems LLC, que participa en la obra, había vertido agua contaminada al alcantarillado público, lo que llevó a la prohibición de verter cualquier residuo a la red de agua potable de la ciudad.
El nuevo centro de datos, descrito en , se encontraba en proceso de puesta en marcha cuando se detectó la bacteria.
Según un estudio publicado en marzo de este año, Cupriavidus gilardii es un patógeno oportunista que rara vez infecta a humanos, pero puede causar la muerte. Hasta la fecha se han registrado siete casos de muerte asociados a esta bacteria.
Impacto ambiental y regulatorio
El sistema de alcantarillado donde se detectó la bacteria conduce a una planta de tratamiento que reutiliza el agua en espacios públicos, lo que motivó la revocación de permisos y la imposibilidad de usar el proceso fill and flush.
Según Guardian, la planta de tratamiento reutiliza el agua en parques y áreas recreativas, lo que genera preocupaciones sobre la calidad del agua potable.
Meta ha declarado que cesó la vertido de aguas residuales industriales y trasladó su transporte fuera de las instalaciones, aunque la planta de tratamiento sigue reutilizando el agua.
El caso destaca la necesidad de una supervisión rigurosa de los centros de datos y su impacto ambiental.
