Bedrock Robotics anunció el 26 de octubre una ronda de financiación Serie C de 600 millones de dólares para ampliar su sistema de excavación autónoma. La empresa, con sede en San Francisco, informó que sus máquinas ya operan sin conductor en obras de clientes; la ronda la valoró en 4.100 millones de dólares, según Bloomberg.
El sistema se instala en excavadoras existentes
Bedrock no fabrica excavadoras: adapta maquinaria pesada de distintos fabricantes para que pueda operar de forma autónoma. La compañía afirma que la instalación de sensores y equipos de computación toma un día y puede retirarse. El sistema, llamado Operator, está diseñado para excavadoras de entre 20 y 80 toneladas.
Operator combina lidar, GPS y sensores de movimiento para percibir el entorno. Con esos datos, planifica y ejecuta tareas definidas por el jefe de obra. La empresa indicó que ya desplegó el sistema en excavadoras Caterpillar 352 y 336, en trabajos de una planta de tratamiento de agua en Nevada y en movimientos de tierra en Texas.
Una persona sigue supervisando la operación
Bedrock sostiene que el equipo puede detenerse por sí solo si una persona u objeto no autorizado se acerca demasiado. Aunque no hay un conductor a los mandos, un encargado humano supervisa la operación y puede intervenir, de acuerdo con la descripción del sistema.





