Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, defendió en un almuerzo de trabajo del G7 en Francia la necesidad de que las democracias mantengan una postura común frente a la inteligencia artificial, aun cuando la administración de Donald Trump había prohibido días antes la exportación de los modelos más potentes de la compañía.
Un llamado a evitar la fragmentación
Amodei pidió a los líderes reunidos en la reunión del G7 en Évian-les-Bains que las naciones democráticas “resistan la tentación de fragmentarse” por la IA. En la misma mesa, Sam Altman, de OpenAI, y Demis Hassabis, de Google DeepMind, respaldaron el planteamiento, pese a ser competidores en el sector.
La presión desde Washington
El Departamento de Comercio de Estados Unidos emitió una directiva de control de exportaciones que impide que Fable 5 y Mythos 5 sean usados por personas fuera del país o por extranjeros dentro de Estados Unidos. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, justificó la decisión con un supuesto jailbreak de Mythos 5, que habría permitido saltarse límites de seguridad para acceder a información sobre vulnerabilidades en software.
Anthropic advirtió que extender una medida de ese tipo a toda la industria frenaría por completo la puesta en marcha de nuevos modelos. Por eso, la empresa envió a varios de sus altos directivos a Washington a comienzos de la semana para intentar revertir la decisión.