Amazon presentó este miércoles una nueva generación de dispositivos Echo pensados para ampliar el uso de Alexa+ en el hogar. Panos Panay, vicepresidente sénior de Dispositivos y Alexa de la compañía, dijo en un evento privado para medios en Nueva York que unos doscientos millones de personas usan ahora la versión renovada del asistente y que, tras la mejora en inteligencia artificial, las conversaciones son más frecuentes y profundas.

Según Panay, los usuarios hablan con Alexa+ entre dos y tres veces más que antes, cocinan con ella cinco veces más, escuchan música tres veces más y crean el doble de rutinas. Amazon enmarca esta apuesta en una línea de productos más cara y más enfocada en la experiencia del hogar.

Una línea Echo más cara y más ambiciosa

Entre los lanzamientos figuran el Echo Dot, el Echo Studio con cámara doméstica, el Echo Show 16, el Echo Time y el primer marco de fotos con Alexa. Los precios anunciados van desde 100 dólares hasta 500 dólares, con una versión del Echo Show 16 que baja a 400 dólares como precio de lanzamiento y otra con pantalla antirreflejos Nanomatte que sube a 550 dólares.

El cambio también se nota en el Echo Dot, que antes se vendía como un parlante inteligente básico de 50 dólares y ahora arranca en 100 dólares. Panay sostuvo que Amazon ha vendido más de 100 millones de Echo Dot y que solo en 2026 los usuarios dedicaron más de un billón de minutos a escuchar música en ese dispositivo.

La nueva apuesta también responde a una estrategia más amplia de premiumización. La compañía ya había anunciado a principios de octubre nuevos modelos premium de Kindle y tablets Alexa.

Echo Dot, Studio, Time y Show 16: así cambia la oferta

El nuevo Echo Dot suma cuatro micrófonos con tecnología de formación de haz, el chip AZ3 de Amazon y Omnisense para detectar el entorno, como saber cuándo alguien entra en casa y encender las luces. También es compatible con el estándar Matter, funciona como router perimetral Thread y puede actuar como amplificador de Wi-Fi si se usa con un router Eero.

Amazon aseguró que el Dot busca mejorar el sonido, con graves un 50% más potentes y voces más nítidas. Además, se venderá en cuatro colores, tres de ellos en tonos pastel, y habrá una versión para niños con Amazon Kids+.

El Echo Studio incorpora una cámara, algo que antes estaba reservado a las pantallas Echo Show. Esa cámara permite identificar a la persona que da la orden junto con el reconocimiento de voz, y habilita funciones como Live View para vigilar la casa o hacer videollamadas. Amazon dice que también puede usarse para inteligencia visual: el usuario muestra un objeto y Alexa lo identifica y responde preguntas sobre él.

En el Echo Time, la novedad es una pantalla de reloj digital de 3,2 pulgadas que puede atenuarse hasta 0,3 nits. No incluye cámaras y está pensado para la mesa de noche. Puede despertar a la persona más cercana entre 10 y 60 minutos antes de la alarma si detecta una fase de sueño ligero. También habrá una versión para niños con funciones limitadas y acceso a datos recientes sobre el estrés en los adultos estadounidenses que Amazon usó para justificar los tonos suaves de algunos dispositivos.

El Echo Show 16, por su parte, fue presentado como una pantalla inteligente rediseñada desde cero, pensada para montarse en la pared, aunque también puede usarse con soporte. Amazon dijo que tiene biseles más estrechos y una experiencia renovada para el hogar.

El marco de fotos Alexa entra en competencia

Amazon también presentó el marco de fotos Alexa, una pantalla de 10 pulgadas que siempre mostrará imágenes y permite seguir hablando con el asistente. El dispositivo usa Amazon Photos para seleccionar qué imágenes aparecen, muestra el borde inferior iluminado cuando Alexa se activa y permite pedir fotos concretas, como imágenes del perro en Halloween.

El marco ajusta el brillo según la luz ambiental, admite toque para avanzar por las fotos y puede reproducir notas de voz vinculadas a cada imagen. También estará disponible en tres estilos: negro, abedul o nogal.

Con estos equipos, Amazon busca que Alexa+ deje de ser solo un asistente de voz y pase a ocupar más puntos de la casa, desde la cocina hasta la mesita de noche y la pared del salón.