Johana Solsiré Martínez Rodríguez, de 22 años, vivía en Panamá desde el 2017. Regresó a Caracas el lunes 10 de junio para someterse a una operación estética, pero la fatalidad truncó su deseo: murió en el quirófano.
Johana Martínez, de 22 años. Dejó un niño.
Familiares de Johana indicaron que ingresó el , martes 11-J, a las 11:30 de la mañanaen el Centro Médico Ambulatorio, ubicado en la avenida Urdaneta, en Caracas.
La mujer, según dijeron a los parientes, sufrió cuatro paros cardiacos en la intervención. Habría superado dos.
Franyeli Rodríguez explicó que su hermana fue sometida a una lipotransferencia y el procedimiento debía durar tres horas. El tiempo pasó y no hubo noticias de Johana.A la familia le dijeron que había presentado arritmia.
A las 5:00 pm, la madre buscó a la secretaria de la clínica y esta la refirió a la enfermera que había estado en pabellón, quien informó que la paciente tenía una arrítmia que estaban controlando para trasladarla de allí a la terapia intensiva de una clínica, informó El Nacional.
Según los Rodríguez, al centro médico llegaron dos funcionarias de la policía científica que entraron al quirófano. Luego procedieron a detener al médico, reseñó Cactus 24.
Pasadas las 6:30 pm a la familia de le informaron que Johanna había muerto. Le indicaron que la mujer sufrió cuatro paros y superó dos.
Johana Rodríguez era la segunda de cuatro hermanas y deja un hijo de 6 años. La familia dijo que Johana había conseguido la residencia en Panamá, donde trabajaba en una discoteca.