Mayoría era niños y mujeres que sufrieron maltratos. Un testigo dijo que decenas de indígenas fueron golpeados brutalmente como parte de un ritual. Unamujer recibió un machetazo, dijo otro.
Las autoridades de Panamá rescataron al menos a 14 personas, entre ellos algunos niños y mujeres, que estaban retenidas y sufrieron maltratos físicos por miembros de una secta en una región indígena pobre al oeste el país, se informó el miércoles 15 de enero.
El director encargado de la Policía Nacional, Alexis Muñoz, dijo que en el lugar también se encontró una fosa que ya está siendo inspeccionada. Medios locales reportaron posteriormente el hallazgo de al menos siete cuerpos enterrados, lo que The Associated Press no pudo confirmar de inmediato.
Horas antes, el Ministerio de Seguridad dijo que en la operación habían sido detenidos diez miembros de la secta, que identificó como “La nueva luz de Dios”. El fiscal provincial Rafael Baloyes dijo que esa agrupación se dedicaba “a maltratar y a cometer actos criminales”.
Los hechos ocurrieron en un poblado remoto en la comarca de la etnia Ngabé Buglé, situada al occidente y Caribe panameño. Todos los retenidos eran de ese grupo aborigen, el más afectado por la pobreza y el analfabetismo en el país.




