La muerte de cuatro personas en el trágico viaje marítimo desde las costas venezolanas hacia la isla de Curazao fue reportada por los medios de comunicación de Falcón, desde donde procedía el peñero que naufragó, la madrugada del miércoles, a casi 20 minutos de su destino.
Cerca de 45 personas se habrían anotado para el viaje, pero al final solo 34 decidieron emprender la mortal aventura. Los familiares de las víctimas identificadas aseguraron que “el costo del pasaje era de 100 dólares”. Las señales del destino pasaron desapercibidas: el traslado, planificado desde hace tres meses, estaba previsto para finales de diciembre de 2017. Pero se postergó para inicios de enero de 2018. Sin embargo, “se prolongó unos días más debido al cierre por 72 horas de los puertos y aeropuertos que comunican con Curazao, Aruba y Bonaire”.
Las 34 personas zarparon, el miércoles en la madrugada, desde San José de la Costa, Municipio Píritu, estado Falcón. El accidente —que habría sido causado por una falla mecánica en el motor de la embarcación— se registró a la altura de Koraal Tabak.
Los primeros cuatro cadáveres hallados fueron los de Janaury Guadalupe Jiménez Chirinos (18), Danny José Sánchez Pila (33), su hermana Joselyn Piña (24) y Oliver Cuahuromatt Velásquez (33).