Con el ataúd sobre la mesa que utilizaba para ganarse la vida como zapatero fue velado en una calle del barrio Primero de Mayo de Valledupar, el cuerpo de Édgar Enrique Marcano, un venezolano que hace un año había llegado a esta capital en busca de mejores oportunidades, reseñó en su portal web El Heraldo.
Falleció por un fuerte dolor de cabeza este jueves y sus familiares y amigos recolectaron para poder devolverlo a Cabimas, su tierra natal.
Nardo González, cuñado de Édgar Enrique, contó que “a él le comenzó un dolor de cabeza, lo llevamos al hospital del barrio San Martín, pero como ahí no hay servicio de urgencia, lo trasladamos hasta el hospital Rosario Pumarejo de López, donde le colocaron inyecciones, pero no mejoró; quedó postrado en una camilla, perdió el habla, la movilidad, ya no pudo abrir los ojos y se murió”.
“Lo llevamos al hospital a las 4:00 de la mañana del jueves y a la una de la tarde del mismo día ya estaba muerto”, dijo González.
