Realizó bautizos, matrimonios, y otros actos religiosos por los cuales cobraba 30 dólares… ¡ilegalmente! El venezolano Fabrizio Javier Pineda González, oriundo de Trujillo, se hacía pasar como sacerdote en Quito, Ecuador.
Fue descubierto tras una investigación realizada por la Arquidiócesis de Punto Fijo, quienes alertaron inmediatamente a las autoridades ecuatorianas: “Iniciamos una investigación en la que determinamos que este joven no poseía ningún registro de ordenación como sacerdote católico”, informó Rubén Delgado, vicario general de la Diócesis de Trujillo.
“Nos encontramos ante una persona que sabe profesionalmente mentir, su nombre y las fotografías que nos han llegado corresponden al Fabrizio Pineda que algunos hemos conocido”, expresó Oswaldo Azuaje, obispo de la región andina.
Según fuentes, Pineda González realizó estudios de Teología —que no terminó— y trabajó en la Alcaldía del municipio San Rafael de Carvajal, en Trujillo, donde se conoció que tuvo problemas con trabajadores.
