El presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó este sábado que el número de personas fallecidas tras el doble terremoto que sacudió al país el miércoles ascendió a 1.430.
En una alocución transmitida por el canal estatal, precisó que también se registraron 3.238 personas heridas y más de 3.000 familias damnificadas, la mayoría en el estado costero La Guaira, la zona más afectada por los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5.
La Guaira concentró el mayor impacto de los sismos
Rodríguez describió el desastre como “el evento más fatídico que haya sufrido esta República en los últimos 123 años” y señaló que en La Guaira colapsaron edificios, mientras muchas familias abandonaron sus hogares.
El acceso a la región costera se mantuvo restringido, con controles en la carretera principal y exigencia de credenciales para el ingreso de civiles, lo que permitió el desplazamiento de los equipos de emergencia y la maquinaria pesada destinada a la remoción de escombros.
«el evento más fatídico que haya sufrido esta República en los últimos 123 años»
Jorge Rodríguez
Más de 30.000 personas participaron en la respuesta
El despliegue de ayuda abarcó a más de 30.000 integrantes de las fuerzas armadas, policías, rescatistas, personal médico y psicólogos en las zonas afectadas.
Además, llegaron 16 médicos desde Curazao para reforzar la atención sanitaria y se sumaron más de 1.600 rescatistas internacionales. El Gobierno distribuyó 2.600 toneladas de alimentos y agua potable en La Guaira y organizó el registro de voluntarios en el Poliedro de Caracas para canalizar la colaboración de quienes se acercaron a ayudar.
Las réplicas complicaron la búsqueda de sobrevivientes
Las labores de rescate avanzaron con dificultad debido a las 430 réplicas que siguieron a los movimientos telúricos. Equipos nacionales e internacionales buscaron sobrevivientes entre los escombros, mientras familiares aguardaban noticias de desaparecidos.
Un sitio web habilitado para registrar personas no localizadas reunió cerca de 68.000 nombres, aunque la cifra resultó incierta por depender del reporte de las familias.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, mantuvo reuniones con expertos estadounidenses para evaluar las operaciones de rescate y coordinar la llegada de ayuda internacional. Las autoridades reiteraron el pedido de evitar desplazamientos innecesarios hacia las zonas afectadas para no complicar las tareas de búsqueda y asistencia.
La situación dejó a miles de familias desplazadas y a comunidades enteras sin servicios básicos. Los centros de acopio en Caracas y La Guaira organizaron la recepción y distribución de donaciones, mientras las autoridades intentaron responder a la emergencia y contener el impacto de uno de los mayores desastres recientes en Venezuela.
