Dos días después de perpetrar el sangriento crimen se entregó. Jorge Andrés Rojas, presunto homicida de Rubén Darío Mejía González, de 57 años, se puso a derecho, el pasado jueves, ante la fiscalía del Ministerio Público.
El hombre era acusado de darle muerte a su exsuegro, el pasado martes 12 de abril, en el barrio barrio Sabana Grande, del sector Suramérica, en el municipio San Francisco.
El crimen lo perpetró una presunta venganza por no poder ver a sus hijos. Sus hijos, de 3 y dos años, presenciaron el sangriento hecho en el patio de la casa de su expareja Rusmayra Mejía, hija de Rubén y de quien se había separado desde hacía año y medio.
