La Iglesia de Las Mercedes fue robada el pasado fin de semana cuando un delincuente se ocultó dentro del templo mientras los feligreses desocupaban el recinto sagrado.
“Presumimos que cuando el sacristán cerraba el templo, el ladrón se ocultó y se quedó dentro y al día siguiente nos dimos cuenta que faltaban algunos objetos”, dijo el párroco Lenin Naranjo.
El delincuente se llevó la campana que usan para anunciar el inicio de la misa, dos candelabros pequeños donde colocan las velas, una gacela de bronce, un objeto de adorno y el pie de la cruz.
Los encargados del templo notaron que la puerta principal de la iglesia estaba cerrada pero no trancada por dentro. “No rompieron ninguna ventana, o forzaron las puertas”, aclaró el padre Naranjo.
