Al final de la audiencia de legalización de captura, Angélica Coronado, la mujer procesada por el delito de secuestro simple agravado de una menor de ocho días de nacida, reconoció que cometió un delito.
“Yo quería al bebé conmigo, cometí un error y estoy asumiendo las consecuencias”, puntualizó la mujer, quien agregó que perdió un hijo de seis meses de embarazo y esto había sido la razón del rapto de la menor.
Coronado Cantillo, dijo El Heraldo, fue presentada por la delegada de la Fiscalía Primera especializada adscrita al Gaula, Claudia Trejos, ante la juez 18 penal municipal con funciones de control de garantías, Olga Cumplido, en el marco de la investigación que se sigue en su contra por el delito de secuestro simple agravado.
La mujer fue capturada por detectives del Grupo Gaula de la Policía la noche del miércoles pasado, tras un vasto operativo liderado por el general Mariano Botero Coy.
Luego de tres intensas y desesperantes horas de angustia, la bebé fue rescatada.
La Policía Metropolitana de Barranquilla informó que “la pequeña Grelianny Medina Jiménez fue retirada del lado de su mamá con engaños por una desconocida que quedó registrada en las cámaras del centro de salud donde ambas se encontraban”.
La versión policial señala que Coronado Cantillo se había ganado la confianza de la joven pareja, dopó a la mujer con un medicamento, aprovechando la ausencia de su esposo, y salió del centro de salud con la bebé en brazos.
La mujer fue vista por última vez en el terminal de pasajeros con la niña; hasta allá llegó en un taxi Hyundai Atos, placas TLX-151, según información aportada por testigos. Una cámara de seguridad había captado justo el momento en el que se subió a un autobús, según el coronel Yecid Peña, comandante operativo de la Policía Metropolitana.
Tres horas después, la “robabebés” fue capturada en su propia casa ubicada en el sector Playa La Modelo, en el municipio de Salgar.
Un lunar negro que Coronado tiene en el mentón mantuvo atenta a la comunidad. Las características de la bebé también ayudaron con la investigación, pues tiene un lunar rojo moderado debajo de su ojo derecho.
“Viví momentos de angustia, desesperación por no tener a mi niña desde que me di cuenta que me la habían robado, y ahora me siento muy contento de tenerla de nuevo al lado. Doy gracias a Dios por eso”, dijo el padre de la bebé, también venezolano.
Coronado Cantillo deberá enfrentar a la justicia por el delito de secuestro agravado.
Un caso similar se registró en junio en Maracaibo. Miguel David González, de apenas un mes de nacido, fue raptado por una mujer desconocida en el Hospital Universitario de Maracaibo.
Quince días después, la policía del municipio Baralt logró rescatar a Miguel David, abandonado en la plaza Bolívar de la localidad, luego de que su captora descendiera de un autobús y lo dejara en el lugar.
Sigue prófuga. Autoridades policiales siguen las averiguaciones y no cesan la búsqueda.