“Para no pagarle una deuda en dólares” habrían asesinado al oficial de Polisur, José Alberto Gómez Acuña (32), la mañana del jueves en un taller de frenos en el sector Las Veritas, según las primeras investigaciones sobre el caso.
Una fuente allegada a la familia Gómez e incluso muy cercana al policía, dijo que en un hecho reciente, el oficial había vendido una camioneta runner a un comerciante ligado al ramo camaronero y este le debía unos dólares.
“Este es una de las versiones que hay sobre este caso, sin embargo, aún no podemos asegurar que esta fue la causa de muerte, estamos haciendo el rastreo telefónico e investigando el entorno del oficial para llegar a la verdad”, agregó una fuente de la investigación.
La misma fuente confirmó que allegados de Gómez aseguraron que el policía había recibido amenazas de muerte por parte de este “comerciante camaronero” porque, “se hacía el loco y no quería pagar la deuda en dólares”.
Sin embargo, hay otro hombre que también se está investigando, según fuentes del Cicpc. “Gómez Vicuña, además de la compra y venta de repuestos, era prestamista y se dedicaba a la compra y venta de vehículos”, dijeron.
Gómez había llegado al taller de frenos en la calle 90 con avenida 9 de Las Veritas. Un trabajador cercano dijo: “Ese taller siempre está full de policías, pero casualidad que esa mañana no había tantos”.
Los detectives del Cicpc ya tienen en su poder un video que analizan.
“En el material audiovisual se pudo observar —además de los dos sicarios— a otro hombre que caminaba de esquina a esquina cerca de una panadería con un celular al oído y justo en el momento que disparan contra el policía, observa el cuerpo como si estuviera confirmando la muerte, se esconde el celular en el bolsillo y desaparece de la zona”, narraron.
“Evidentemente, lo estaban siguiendo, no hay duda que planificaron el asesinato”, sostuvo una fuente.
El Cicpc recuperó la tarde del jueves la moto que utilizaron los asesinos la mañana del jueves. Es una moto Kawasaki, verde, modelo KLR, similar a la que usan los funcionarios policiales.
“La dejaron abandonada en un pulilavado cerca del centro comercial Ogaret de la circunvalación 2”, manifestó una fuente.
Fuentes policiales aseguran que como varios cuerpos policiales pudieron identificar la moto en la que andaban los sicarios, estos prefirieron dejarla abandonada para huir en otro auto.
En las radios se escuchaba que los homicidas — vestido, uno, con una chaqueta blanca de mangas azules y otro, con franela de camuflaje— escapaban en una moto por la C- 1 y subieron por el elevado de Pomona hasta perderse por el barrio Los Pinos.
Fuentes detectivescas precisan la telefonía para dar con los autores materiales e intelectuales del crimen.