El testimonio ofrecido por la pareja de Angélica Coronado Cantillo, la mujer capturada la semana pasada por la Policía Metropolitana de Barranquilla por el rapto de una bebé —hija de venezolanos— en Salgar, Colombia, fue clave para que la Fiscalía demostrara ante la jueza 18 Penal Municipal con funciones de control de garantías que la capturada le ocultó a sus familiares que al sexto mes de gestación ella había perdido a su hijo.
Coronado Cantillo fue imputada el lunes por el delito de secuestro simple, informó ayer el diario El Heraldo de Barranquilla.
“Ella me dijo el 10 de julio que había dado a luz, yo no pude asistir porque me encontraba trabajando, tampoco insistí en incapacitarme porque ella me dijo que en la clínica no admitían hombres y supuestamente estaba acompañada de su mamá”, leyó la delegada de la Fiscalía la declaración entregada por Orlando Jiménez, la pareja de Coronado Cantillo, a los investigadores, luego de que ella fuera capturada hace una semana exactamente.
Dentro de los elementos materiales probatorios que tiene la Fiscalía contra Coronado Cantillo, están las capturas de pantalla de las cámaras del hospital Niño Jesús, ubicado en el norte de Barranquilla, donde se ve a la imputada caminar cerca de los padres de la menor raptada.
