La tragedia de la explosión en Panamá el pasado 31 de mayo en horas de la noche, donde unajoven madre y sus dos hijos menores resultaron heridos se encuentra latente en corazones propiosy ajenos, no han transcurridos trece horas de este suceso, cuando en Perú se suscitó una situaciónsimilar.

El sábado 1ero de junio, en horas de la mañana, otros tres venezolanos se vieron envueltos enllamas en una casa alquilada por la familia en la avenida Mansiche, Trujillo de Perú. YusleimySalazar, de 40 años, su hijo de 12 años y su madre Hilda Torrealba (65) resultaron heridos.

Salazar se levantó temprano para preparar el desayuno de su hijo, quien partiría al colegio, cuandoal encender la cocina todo explotó. Autoridades hasta ahora presumen que en el hogar había unafuga de gas. Vecinos manifestaron escuchar el estruendo y segundos después vieron a los tresocupantes de la residencia salir en llamas. Fueron llevados a un hospital cercano, su estado desalud es delicado.