Una trágica muerte tuvo César David Omaña Morantes, de 9 años. El niño falleció, la noche del lunes 27 de junio, debido a las perforaciones que sufrió en su hígado y tres arterias, una de ellas, de su corazón, cuando se clavó una cabilla en la zona torácica.
En busca de mangos, César trepó en un árbol, plantado en la calle 194 de la urbanización El Caujaro, municipio San Francisco. Según testigos, el menor resbaló de una rama y cayó sobre una de las cabillas de la cerca de un jardín. “Él mismo se zafó, pero al verse la herida, se desvaneció”, contó un vecino.
Un amigo de la familia llevó a César, en una motocicleta, al CDI El Caujaro, donde le practicaron primeros auxilios. “Luego lo trasladaron al General del Sur, allí nos dijeron que no había cirujano pediátrico. Nos auxiliaron con una ambulancia y remitieron a César al Noriega Trigo”, declaró a PANORAMA el padrastro del menor, Juan Mavárez.
“Él llegó tranquilo al hospital. Hablaba con nosotros, reía. El doctor nos dijo que por fuera se veía bien, ni siquiera César mostraba síntomas de malestar, pero tenía que revisar sus órganos”, explicó Claudia Morantes, madre del pequeño.
