“Él era comerciante no portaba armas”, así lo aseguró, desde la morgue de LUZ, la abuela de Delbis Antonio Espina Pirela, de 31 años, quien resultó abatido el pasado 27 de junio en el sector Fundabarrio del municipio San Francisco.
La señora, que omitió su nombre por temor a represalias, dijo que al momento del hecho su nieto se encontraba en su casa cuando funcionarios del Conas lo llegaron buscando.
Denunció que los uniformados se llevaron todo la mercancía que estaba a la venta.
Dijo que Espina se dedicaba a la venta de víveres desde hace dos años y tenía entre sus planes vender charcutería. Vivía con su esposa y sus dos hijos, uno de 3 y otro de 5 años.
