La víctima era hermano de alias “El Wipi” que en enero asesinó a su expareja Arianny Zambrano, en la vía a Perijá. Familiares reclamaron justicia.
A las 8:00 de la mañana de este domingo 28 de mayo, varias detonaciones rompieron el silencio del sector Jagüey Largo, vía a La Concepción, del municipio Jesús Enrique Lossada, y cuando los vecinos salieron a ver qué pasaba se hallaron con el cadáver de un joven a un lado del camino.
Era el cuerpo de Alexis Ramón Áñez Medina, de 23 años, chofer de tráfico de la ruta Kilómetro 25- La Concepción, que llegó en su caprice blanco sometido por dos delincuentes en su interior mientras que afuera les seguía otro hampón en moto “quien cantaba la zona”.
Minutos después del homicidio, comenzó a poblarse la escena del crimen por curiosos del sector que estaban horrorizados con el hallazgo.
El joven estaba boca abajo. Vestía un pantalón de tela azul y una franela roja. Le hicieron cuatro disparos dos de ellos en la cabeza y otros dos en el pecho. Lo fulminaron a quemarropa y se llevaron su carro, pero entre los vecinos se comentaba que el vehículo fue abandonado en otra zona enmontada y que los asesinos huyeron en otro carro, dorado.
Los documentos de identidad de Alexis tampoco los llevaba consigo, lo que hizo suponer a su familia que lo interceptaron para robarlo.
“Le quitaron su carro y su cartera. Él trabajaba desde hace seis meses en la ruta, no es justo lo que hicieron. Ésto no se puede quedar así”, decía, entre lágrimas, Mayra Añez, tía, una de las primeras en llegar.
El cuerpo de Alexis lo cubrieron con las ramas de un árbol cercano y alguien se apareció luego con una sábana.
Minutos después llegó al sitio la pareja de Alexis, una joven de al menos 24 años que rompió en llanto en brazos de la tía de Alexis.
“¡Ay Panino! ¡Panino! ¿Qué te hicieron?”, repetía en su dolor y llanto. Otras mujeres intentaban calmarla.
“¡Panino!, ¡Panino!”, llegó gritando y corriendo, aunque con dificultad, otra mujer. Era la madre de Alexis, Rudy Medina, quien de rodillas se postró en la tierra para abrazar a su hijo. Su padre Alexander José hizo lo mismo al punto que hasta se manchó con la sangre de su hijo su cara y sus brazos.
Ambos venían de visitar en un calabozo a su otro hijo, Alexander Áñez Medina, a quien se le conoce como “El Wipi”. Este está preso al ser señalado por el homicidio de Arianny Zambrano López, de 18 años, quien fue su pareja. El crimen ocurrió en enero de este año.
“Él no mató a esa mujer, la semana pasada lo subieron a tribunales y la juez le exigía que se culpara de esa muerte, pero él se negó”, dijo Mayra Añez, su tía.
Todos los domingos, los padres de “El Wipi” acostumbraban a visitarlo, pero, ayer, mientras lo hacían, unos delincuentes asesinaron a su otro hijo.
Según los familiares de Alexis, no tenía enemigos e insistieron que se trató de un robo. “Él vivía con sus padres y sus otros hermanos en el sector Taparito, de la vía a Perijá, en el kilómetro 28, trabajaba en el tráfico y de vez en cuando vendía sus cochinitos, porque tenía una cochinera en su casa”, explicaron sus familiares.
Pasadas las 12:00 de la tarde, el Cicpc acudió al sito para levantar el cadáver de Alexis y ordenar que se le haga la autopsia en la morgue para determinar las causas del crimen.