“Mi hija fue trasladada el 9 de abril desde el Centro de Arrestos Preventivos El Marite a la cárcel Fénix, en Lara, y el 15 me escribieron para decirme que fuera a retirar su cadáver. Tenía la cara morada y marcas en el cuello. Pido que investiguen el caso”.
Así exigió Minerva de Ávila a las autoridades competentes que se investigue la muerte de su hija, Ada Maigualida Jiménez Hernández (38), una reclusa del Centro de Arrestos Preventivos El Marite que fue trasladada hasta la cárcel Fénix, en Lara, y quien era procesada por el delito de secuestro en contra de su suegro, el comerciante Douglas Rincón, ocurrido el 27 de diciembre del 2014.
Sin embargo, la directora nacional de Atención Integral a la Familia del Privado de Libertad, adscrita al Ministerio de Asuntos Penitenciarios, aseguró que “Jiménez sufrió una crisis relacionada por su cuadro de diabetes.
En el procedimiento actuaron todas las autoridades correspondientes”, destacó.
