Dos de los hampones más buscados del estado Zulia fueron abatidos, este lunes, al enfrentarse a comisiones del Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas y Policabimas en la Costa Oriental del Lago.
Un trabajo de inteligencia que duró algo más de un años arrojó resultados cuando a las 11:00 de la mañana los delincuentes apodados fueron acorralados en una de las viviendas del sector Nueva Panamá, ubicado en la carretera H de la parroquia Germán Ríos Linares, al este de la localidad cabimense.
Una fuente policial informó que los abatidos quedaron identificados como Luis Fernando Gómez Hernández, “El Curry”, y Edwar José Díaz Urdaneta, quien era uno de los delincuentes con mayor interés policial de la región, involucrado en múltiples muertes por encargo y extorsiones a comerciantes de la Costa Oriental del Lago.
Indicó la fuente del Cicpc que Díaz Urdaneta era el segundo al mando de Albenis Cepeda, alias “El Puchungo”, cabecilla de la organización delictiva asociada con una de las mafias más peligrosa del Zulia que tuvo su origen en el municipio Santa Rita y que se expandió a Maracaibo y La Cañada de Urdaneta.
“El sicario procedía del municipio Santa Rita, donde cometía delitos de extorsión, cobro de vacunas y sicariato, pero ante la presión ejercida por los cuerpos de seguridad huyó de la zona y se encontraba escondido en varias viviendas del municipio Cabimas, donde al parecer quería imponer su ley. Gracias a las labores de inteligencia que realizamos desde hace un año se dio con el paradero de su escondite”, afirmó la fuente.
Desde las 5:00 de la mañana los detectives del Eje de Homicidios se encontraban en la zona esperando el momento exacto para lograr la captura de los hombres que se encontraban en el interior del inmueble.
Al verse rodeados los dos delincuentes abrieron fuego contra los funcionarios quienes respondieron el ataque para resguardar sus vidas, hiriendo a sus agresores.
Ambos fueron trasladados a la emergencia del centro ambulatorio más cercano donde los médicos de guardia certificaron su ingreso sin signos de vida producto de las múltiples heridas de balas recibidas en el enfrentamiento.
En el sitio se colectaron un revólver calibre 32 y una escopeta marca Covenca, además de una motocicleta con la que se movilizaban entre Cabimas y Santa Rita para tratar de despistar a los cuerpos de seguridad.