El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este miércoles 26 de agosto el fallecimiento de Carlos Eduardo Padilla, un privado de libertad que se encontraba recluido en el Centro de Reclusión para Procesados Judiciales 26 de Julio, ubicado en San Juan de los Morros, en el estado Guárico.

Padilla murió por complicaciones de salud en el Hospital Doctor Israel Ranuárez Balza, adonde fue trasladado desde el recinto penitenciario. Ante este hecho, la organización no gubernamental exigió a las autoridades una explicación clara sobre las circunstancias que rodearon su deceso mientras permanecía bajo la custodia del Estado.

Exigen esclarecer el deceso de Carlos Eduardo Padilla

A través de un comunicado publicado en X, el OVP demandó una investigación transparente e inmediata para esclarecer lo ocurrido y establecer las responsabilidades correspondientes. Asimismo, la organización cuestionó la falta de una actuación efectiva por parte de la Defensoría del Pueblo y el Ministerio Público ante la situación de los internos.

Para la organización, las muertes bajo custodia estatal no pueden verse como hechos aislados ni consecuencias inevitables de la pérdida de libertad, sino como un reflejo de la desidia en la administración de las cárceles del país.

Hacinamiento y precariedad en el penal 26 de Julio

El centro de reclusión donde se encontraba Padilla enfrenta serias deficiencias estructurales que ponen en riesgo la vida de la población penal. De acuerdo con las denuncias del OVP, las condiciones de reclusión se caracterizan por la falta de atención médica oportuna, fallas graves en la alimentación y condiciones de higiene deficientes.

Esta situación mantiene en situación de vulnerabilidad extrema a las personas que permanecen recluidas en esta instalación del estado Guárico, donde el acceso a servicios básicos y la garantía de los derechos humanos fundamentales siguen siendo una tarea pendiente.