Los delincuentes se enfrentaron a la Diep y el ERE.  Entre los hampones hay dos hermanos. Sembraban terror en la COL.  Un intenso tiroteo dejó cinco hampones muertos en la carretera Lara-Zulia, ayer a las 4:00 de la madrugada, a pocos metros de la urbanización San Ignacio, en Santa Rita, en la Costa Oriental del Lago. Eran de una banda que “tiroteaba viviendas para cobrar vacunas”.   

Los delincuentes quedaron identificados como Argelio José Rincón Prieto (28), alias “El Viejo”;  Ángel  Alcides  Prieto Díaz (27), conocido como “El Coquito”. Ellos dos eran hermanos.   También murieron   José Manuel Vílchez,  Javier Prieto Olivares y   Juan Daniel Prieto  Díaz . “El Coquito” y “El Viejo” se desplazaban en una vans   Hyundai H1, placas 15NVAT, mientras que Vílchez y sus otros compinches iban  en un Optra. 

  “La comisión conformada por el ERE y la Diep del Cbpez  se encontraba realizando labores de inteligencia por la zona, cuando fueron alertados por un ciudadano, quien  manifestó que cinco hombres, en un   vehículo y una camioneta, le habían propinado varios disparos a su residencia exigiéndole el pago de una vacuna”,  manifestó  el secretario de Seguridad y Orden Público,  Biagio Parisi, en una nota de prensa.

Los efectivos realizaron un cerco policial para dar con el paradero. Fueron localizados en la carretera Lara-Zulia cerca de Agrozulia.   Los  extorsionadores huyeron al  ver a las unidades en la zona,  se inició una persecución que terminó cuando los delincuentes chocaron ambos vehículos en la entrada de urbanización San Ignacio.    Los hermanos de Rincón se bajaron de la vans  y accionaron sus armas en contra de los  funcionarios policiales, quienes respondieron al ataque.    Fueron trasladados hasta el  Hospital Senen Castillo, pero llegaron sin vida.  Residentes de Santa Rita indicaron que “El Viejo” y “El Coquito” se dedicaban al robo y carros, extorsión y sicariato en la COL. La banda que integraban era dirigida por su hermano conocido como  “El Mono”, quien cayó abatido en 2016.      Los detectives del Cuerpo de Investigaciones  Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) llegaron hasta el lugar del tiroteo, donde recolectaron las evidencias, entre ellas una escopeta.