El conductor ni siquiera se detuvo a auxiliar a quienes yacían en el suelo, malheridos, arrollados por su auto. Cuatro jóvenes, todos primos hermanos, luchaban por resistirse a la muerte, la noche del pasado sábado, mientras eran socorridos por sus familiares. Dos de ellos no lograron sobrevivir.
Alejandra Beatriz Morillo Vásquez, de 15 años y Eleuterio José Vásquez Tellería, de 17, murieron arrollados por el conductor de un Ford LTD, blanco. Sus primos, José David Terán, de 18, y Neidimar Estrada (16) están heridos.
A las 8:00 pm, caminaban por la calle principal del barrio Las Rurales, del sector Machango, cuando fueron arrastrados por el auto.
Presumen que el chofer estaba bajo los efectos del alcohol y perdió el control. Se montó en la acera por donde caminaban los estudiantes dejando una estela de sangre y dolor a su paso.
Los cuatro eran los últimos de una veintena de familiares que se dirigían a la cancha del sector donde se desarrollaba un campeonato de fútbol local.
“Eleuterio y José iban a jugar en un equipo que había conformado la comunidad, la mayoría eran primos y amigos cercanos. Nunca pudieron llegar…” relataba, ayer, Mary Vásquez, prima de los jóvenes.
Con el primer premio en mente, un ovejo vivo, los muchachos transitaban el trayecto de unos 400 metros de la casa familiar a la cancha.
“Los cuatro se quedaron atrás del grupo principal. Ni siquiera vieron cuando el carro los atropelló. El hombre nunca se detuvo, ni a mirar lo que había pasado, ¡como si hubiese matado a unos perros!”, reclamaba Mary. Alertados por los gritos, varios parientes solo pudieron observar, impotentes, como “un Ford LTD blanco, con un hombre obeso al volante, huía del lugar”.
A pesar de la premura en el traslado al hospital Luis Razzeti, en Mene Grande, las lesiones de Alejandra y Eleuterio fueron mortales, e ingresaron sin vida a la emergencia del centro de salud.
Sus primos José David y Neidimar lograron sobrevivir. “Fueron atendidos. Presentaron politraumatismos generalizados y escoriaciones que no representaron mayor peligro”, aseveró Aarón Díaz, director de Salud del municipio Baralt.
Desde este domingo, los cuerpos de seguridad y los mismos vecinos de la zona, emprendieron la búsqueda del responsable del hecho, quien se presume sea residente de Mene Grande.