La playa Los Cocos, en Caraballeda, en el estado La Guaira, sufrió una modificación sustancial de su línea de costa tras el doblete sísmico del 24 de junio. El avance del mar afectó espacios donde antes trabajaban prestadores de servicios.
El mar ganó terreno en la zona de toldos
Las evaluaciones de campo realizadas por los nodos técnico y ambiental de la Red de Sobrevivientes corroboraron que el mar avanzó sobre las áreas destinadas a toldos y sombras del balneario. También se observó inmersión de sectores de tierra firme y descalce de palmeras, que quedaron desprendidas de sus raíces.
La geóloga Mariela Gómez Abreu encabezó las investigaciones que atribuyen la alteración de la morfología de la playa a un proceso de licuefacción del suelo. Ese fenómeno ocurre cuando terrenos saturados de agua pierden temporalmente firmeza y resistencia mecánica durante movimientos telúricos intensos.
Un suelo saturado cambió la forma de la playa
El desplazamiento horizontal de sedimentos de arena hacia el mar explicaría la transformación observada en el frente playero. El equipo de especialistas que prepara el informe técnico integral destacó además la cercanía de la falla de San Sebastián como un factor relevante en la respuesta tectónica del litoral guaireño.





