El miércoles 24 de junio de 2026, una serie de sismos sacudió diversas zonas de Venezuela, dejando daños materiales y humanos en su paso. En el estado La Guaira, el colapso de un edificio residencial se convirtió en la escena de una tragedia que conmovió a todo el país.

Según los primeros reportes de los equipos de emergencia, la esposa del futbolista venezolano Héctor Bello, defensa del Marítimo de La Guaira, actuó con instinto materno al cubrir con su propio cuerpo a su hija menor, Andrea, en el instante en que la estructura cedió. La niña fue encontrada con vida entre los escombros y trasladada de inmediato a un centro asistencial, mientras que el cuerpo de la madre fue recuperado tras las labores de rescate.

El hecho generó una profunda conmoción tanto en la comunidad local como en el ámbito deportivo, donde compañeros, allegados y seguidores del jugador expresaron mensajes de solidaridad y apoyo. Héctor Bello compartió posteriormente en sus redes sociales mensajes de duelo, reflejando el dolor por la pérdida de su pareja y la dificultad de enfrentar este momento junto a su hija.