El hampón alias ‘Ñeco’ —señalado por los detenidos en el caso La Viuda Negra de Barranquilla de ser el sicario que mató al médico Eduardo Pinto— incumplía la medida de casa por cárcel en la fecha que cometió el crimen.
‘Ñeco’ había hurtado en una peluquería el 31 de diciembre pasado, donde casi resulta linchado, por lo que se determinó su detención domiciliaria a principios de enero. Por el citado hurto, “el sicario estaba con detención domiciliaria en el barrio El Pueblito y transgredió la medida impuesta por un juez por un hurto y un porte ilegal”. Al médico lo mataron, en su casa del barrio El Cevillar, el 4 de mayo.
Ayer, Carlos Pineda, director regional del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) reconoció que se enteró gracias a la prensa de la fuga del ‘Ñeco’. La fuga fue dada a conocer por El Heraldo el pasado 5 de julio.
Por el asesinato de Pinto están detenidos su esposa, Dayana Jassir, su chofer, Johan Beltrán, quien contactó a Jesús Gutiérrez, alias ‘Chucho’. Este buscó a ‘Ñeco’, y al taxista Miguel González, que los transportó. Los tres últimos fueron capturados en allanamientos, pero ‘Ñeco’ no aparece.
