José Mercado (27) y Jairo Portillo (22) fallecieron. Juan Caballero (19) agoniza. Ocurrió ayer por la madrugada, en la urbanización La Pionera.
José Gregorio, Jairo David y Juan caminaron con sus cuerpos ardiendo en llamas. Desde la cabeza hasta los pies tenían quemaduras. Estaban desnudos, la ropa se convirtió en cenizas. Recorrieron cerca de un kilómetro en la oscuridad para llegar cada a uno a sus casas y pedir auxilio. En el trayecto dieron gritos de socorro, pero nadie los ayudó.
Los tres amigos fueron brutalmente golpeados, la noche del Viernes Santo, con bates, palos y piedras cuando salieron de la licorería Juan, en la vía a La Concepción. El grupo de hombres que los interceptó los encerró en la garita de vigilancia de la urbanización La Pionera, a escasos 20 metros del negocio.
En el pequeño cuarto fueron rociados de gasolina y después le lanzaron un yesquero. Los quemaron vivos después de la golpiza.
Los agresores huyeron, mientras que los jóvenes como pudieron salieron de la garita buscando ayuda.
Jairo David Portillo Pineda, de 22 años, se fue a pie y solo hasta la casa de sus padres, en el kilómetro 12, del barrio La Montañita. A las 12:32 de ayer, le tocó la ventana a su madre. “¡Mami, no me dejes morir, por favor! ¡Sálvame, te lo suplico!”, le exclamó a María Pineda.
La progenitora despertó a todos los familiares y vecinos, quienes llamaron a una ambulancia.
“Mi hijo llegó desnudo, ya casi no tenía piel de lo quemado que estaba. Se tiraba a la arena del patio y daba vueltas, porque le ardía todo el cuerpo”.
El muchacho fue llevado a la emergencia del Hospital Universitario, donde murió.
Las quemaduras fueron de tercer grado en el 90% de su cuerpo. Era ‘burrero’ y dejó una niña de 4 años.
José Gregorio Mercado Montiel, de 27 años, y Juan Caballero, de 19 años, caminaron juntos hasta el barrio 14 de Julio, donde residían; eran vecinos.
Sus familiares los llevaron hasta el Hospital Coromoto. José murió a los pocos minutos del ingreso; el cuerpo tenía 70% de quemaduras. El hombre era panadero y cristiano evangélico.
“Había salido de la iglesia, cuando se fue a encontrar con los amigos en la licorería y lo golpearon”, comentó un pariente.
Juan, de nacionalidad colombiana, sigue hospitalizado en la Unidad de Quemados. Su estado es grave. “Está agonizando”, dijeron los allegados. El muchacho trabaja en una empresa de fundición de metales.
Sobre lo ocurrido son varias las versiones: Los familiares de Juan, apodado “Juancho”, dijeron que fueron “confundidos con unos delincuentes”.
Detectives del Cicpc-Zulia allanaron una casa de la urbanización La Pionera en busca de evidencias.
Al parecer, varios de los residentes actuaron en los hechos. Una vecina dijo: “A ellos les pasó eso por robar”. Los parientes lo negaron.