“Hasta el último momento José Manuel ha hecho el bien», dijo el obispo Polito Rodríguez, al recordar que el presbítero quiso evitar que robaran a uno de sus feligreses.
Con tristeza, la feligresía de la Diócesis de San Carlos se concentró la Catedral de la Diócesis Inmaculada Concepción, para orar por el alma del presbítero José Manuel de Jesús Ferreira, asesinado la noche del martes 20 de octubre en la casa parroquial del Santuario Eucarístico San Juan Bautista, de San Carlos.
En la entrada de la Catedral el féretro lo recibió monseñor Polito Rodríguez, obispo de la Diócesis de San Carlos, en compañía de sus familiares, clero, seminaristas, religiosas y el pueblo de Dios que se dio cita en esta iglesia.
Rodríguez recordó, en la homilía, que el sacerdote celebró la misa y compartió con un grupo reducido de fieles el banquete eucarístico. Por último, salió a ayudar a la mujer que iban a robar e infortunadamente recibió el disparo, por tanto, “hasta el último momento José Manuel ha hecho el bien, y su muerte no es para siempre, porque sabemos que vamos a resucitar por el bautismo”, señaló el pastor diocesano.
El prelado comunicó “no sé por quién entristecerme más, por el padre o por los delincuentes que le quitaron la vida, pero sabemos que Él está en buenas manos de ahora en adelante”. Indicó que momentos como estos nos tienen que llevar a la reflexión porque es una prueba de que nuestra sociedad está mal formada en principios, valores, y sobre todo en el respeto a la vida”.