La fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, condenó este miércoles 30 de noviembre (en entrevista de televisión), la masacre de Barlovento e informó que “un teniente, un primer teniente, cuatro sargentos y un cabo fueron presentados ante un tribunal de control en Barlovento y fueron imputados por homicidio intencional calificado, trato cruel y violación del domicilio”. Es la precalificación jurídica de los primeros siete procesados por la masacre de Barlovento. Ortega dijo que “son 12 fallecidos en esa situación en la zona de Barlovento. Algunos cuerpos estaban desmembrados”. Agregó que “hay diez militares privados de libertad. Faltan dos”. Ortega ofreció la colaboración del Ministerio Público al órgano encargado de supervisar los planes de seguridad, para su evaluación.
“Si bien es cierto que deben realizarse actividades para combatir la criminalidad, estas no pueden desarrollarse de manera compulsiva, de manera violenta contra los más vulnerables e indefensos (…) sería criminalizar a los más pobres”, aseguró.
La fiscal general manifestó su asombro y su condena ante la muerte, en ese mismo caso, “de un adolescente que fue llevado al hospital y dijeron que había sufrido de un ataque de epilepsia. La médico lo examinó y vio que había muchas lesiones, incluso fractura de cráneo”.
“Una vez que se conoció el diagnóstico, inmediatamente colocaron la denuncia ante el Ministerio Público, por lo que al adolescente se le practicó la autopsia y, efectivamente, se determinó que la causa de la muerte eran las torturas. ”, explicó.
