Un centenar de dolientes fue al sepelio en el cementerio San José. Le cantaron temas. La despedida fue conmovedora.
Un mar de lágrimas corrió por los rostros de cientos de allegados y familiares de Ronny Benavente, la tarde de ayer, mientras lo despedían en el cementerio San José, en Las Delicias.
A la 1:00 de la tarde, de ayer, el féretro de madera, marrón, descendió de la carroza fúnebre en el camposanto. Sus amigos cargaron el ataúd y caminaron un más de 50 metros hacia la fosa.
El cortejo lo presidió su madre, su padre y hermanos, quienes llevaban en sus manos rosas rojas y amarillas. Al ritmo del hip -hop, la progenitora, Ingrid Nava, pidió a los presentes que sonrieran y que no estuvieran tristes. “Nada de tristezas, porque nos queda el más hermoso de los recuerdos. Él fue un guerrero y así vivirá por siempre”, dijo Nava.
Al pie de la fosa, justo cuando descendía el féretro, la progenitora pronunció alabanzas, mientras una brisa de aire fresco se sentía y las mariposas revoloteaban.
“Te manifiestas en las mariposas mi ángel. Fuiste un gran amigo y gran hijo”, dijo la madre con una voz afligida de dolor, pero a la vez fuerte.
Con aplausos y al ritmo del hip – hop, sus compañeros de composición de canciones, cantaron un tema, mientras se derrumbaban por el llanto.
Sus progenitores, hermanos y demás allegados bordearon la fosa y lanzaron bendiciones a su ser querido. “Te amamos muchísimo… Vivirás por siempre en nuestros corazones… Fuiste un muchacho triunfador y de excelencia”, decían sus familiares.
Su novia resaltó la despedida diciendo: “Mi príncipe, mi hermoso, te amo”.
Ronny Benavente murió al recibir un disparo en el pecho, la tarde del sábado por delincuentes que iban a robarle su laptop. “Dejas un vacío en todos nosotros, hijo amado”, recalcó Ingrid Nava.