Los familiares de César Alexis Blanco, un venezolano de 19 años quien se convirtió en víctima de la violencia en Colombia, se resisten a sepultar el cuerpo en la espera de su resucitación.
El joven fue asesinado por arma de fuego el pasado 8 de diciembre en el sector Puertas del Sol, en el Oriente de Cali, se dedicaba a la venta de dulces en los buses del sistema de transporte masivo de la ciudad.
Su padre Julio Blanco, le dijo a Caracol Radio que no ha sepultado a su hijo, porque Dios le habló y le dijo que esperaran, que él iba a mostrar su gloria, y lo haría resucitar al noveno día. Blanco quien pertenece a una congregación llamada “Cueva de Adulam”, dijo que confía que “el señor quiera hacer algo con él y es su voluntad».
En la humilde vivienda donde sigue la velación del cadáver de César, el hombre asegura que no tiene problemas mentales. “Mi fe me mantiene y espero que se cumpla la palabra de Dios”, dijo.
