Foto: Reinaldo Vilchez
Hernández la tiroteó la noche del viernes. Fue detenido horas después. La mujer, de 21 años, dejó un niño de un año. El llanto y los gritos de desesperación se escucharon, ayer, en las afueras de la morgue del Hospital Universitario de Maracaibo. Los familiares de Danuaris Vanessa Cabarca Soraca, de 21 años, veían el cuerpo sin vida que era trasladado por los funcionarios del Cicpc hasta la furgoneta para ser llevada a la morgue y se resistían a aceptar la tragedia.
La joven mujer recibió un tiro en la cabeza de manos de su pareja, Rafael Enrique Hernández Valbuena, de 25 años. El suceso ocurrió a las 10:00 de la noche del pasado viernes.
El hombre —según se dijo ayer— “llegó como de costumbre malhumorado a su casa”, ubicada en la calle Mara del sector Ziruma, en la parroquia Juana de Ávila, de Maracaibo. Le exigió con gritos a Danuaris que le calentara la cena y, en vista de que la mujer no le hizo caso, porque atendía a su bebé, inició una acalorada discusión.
De imprevisto, Hernández decidió sacar un arma que tenía oculta y apuntó la cabeza de su mujer. Accionó el gatillo y el disparo alarmó a los vecinos, quienes salieron de sus casas a ver qué sucedía.
Hernández, según parientes de la víctima, ha ofrecido varias versiones a las autoridades que lo han interrogado. Los familiares de la mujer aseguraron que había dado siete declaraciones a la policía.
“Dijo, además, que se habían metido a la casa y que estaban jugando con el arma; esa no la creemos”, expresaron los parientes.
No saben de dónde el hombre sacó un arma de fuego. Danuaris no le contaba a su familia cómo era la relación que llevaba con Hernández. Los mantenía al margen su vida marital.
“Creo que él andaba en malos pasos. No sabemos dónde se conocieron. Lo único es que tenían dos años viviendo juntos y que de esa relación quedó un niño de un año, que está bajo nuestra custodia. La familia de Hernández está como si nada”, manifestó un pariente. Danuaris se dedicada a su hogar. En enero, dejó su carrera de publicidad y mercadeo para cuidar a su pequeño. Estaba esperando que creciera un poco más para poder terminarla. El G/D Carlos Luis Sánchez, director del Cpbez, explicó que Rafael Hernández decidió acabar con la vida de su pareja tras una discusión, quien había decidido no convivir más con él.
Está detenido y el caso quedó a disposición de la Fiscalía 3ª en competencia en Violencia de Género.
“Ella era alegre y muy coqueta, nos deja un vacío tremendo porque la queríamos mucho. Amaba a su hijito y por él lo daba todo. Ahora por culpa de ese asesino no podrá verlo crecer. Queremos que sea castigado con todo el peso de la ley”, exigieron familiares y amigos de Danuaris.