La relación amorosa que Cristina González (18) y Jonathan Grano (30) mantenían era un secreto a voces para la familia de la mujer.
Ella y su hermana Yésica, de 23 años, eran aliadas, pero hasta su pariente desconocía la relación.
Los 12 años de diferencia entre la pareja no fue impedimento. Cristina desde los 13 años fue una muchacha liberal que no tenía residencia fija. Una semana dormía en la casa de una hermana y la próxima semana, en la casa de otra pariente.
Ayer, en la mañana, en medio de la lluvia el féretro de Cristina permanecía solo a la espera de la carroza fúnebre que la llevaría al cementerio municipal de Guareira, en Santa Cruz de Mara, para ser sepultada.
Su hermana, Deisy González dijo: “Cristina y ese muchacho tenían una relación. Ella se la pasaba metida en su casa y eso no es de amigos. A veces se perdía por tres o cuatro días y resulta que estaba con Jonathan”.
El Cicpc confirmó esta hipótesis.
La pariente aseguró que la madre del homicida prometió entregarlo a la policía. “Cuando fuimos en busca de justicia a ese barrio, la madre dijo que lo iba a entregar, pero ahora no se sabe nada de ella ni de su hijo”, expresó la familiar.
González fue víctima de Grano, la madrugada del lunes, luego de haber tomado ron con un amigo en su propia casa. El sujeto la siguió cuando se iba a dormir y la atacó a golpes con un bloque. También la agredió sexualmente.
La familia tomó represalias y destrozó tres casas donde el homicida hacía vida. González suplicó a la policía que diera con el paradero del homicida. Temen que en un mañana haya otra víctima. “Ese hombre nos hizo daño y tiene que pagar por eso”, sentenció.
Cristina González Jonathan Grano, pareja de González.