Familiares de Orangel Salas, un comerciante de 66 años dedicado a la venta ambulante de tortas y galletas, exigen a la Fiscalía del Ministerio Público la asignación inmediata de un fiscal para investigar su muerte. El sexagenario falleció tras ser atropellado por un vehículo que se dio a la fuga alrededor de las 3.00 de la madrugada del pasado domingo 6 de septiembre, en la avenida 19A con calle 103B del barrio León XIII, ubicado en la parroquia Cristo de Aranza de Maracaibo.

A pesar de la rápida respuesta de la Policía Nacional Bolivariana y de los Bomberos de Maracaibo, quienes le brindaron los primeros auxilios en el sitio, Salas perdió la vida a causa de una fractura craneal, shock hipovolémico, hemorragia interna y fractura de sus miembros inferiores, según determinó la autopsia. Su familia destaca que la asistencia policial inicial fue oportuna, pero denuncian que los trámites posteriores han frenado el proceso judicial.

Retrasos y temor a la impunidad

El expediente del caso fue remitido por la policía a la Fiscalía tras cumplirse el lapso de 72 horas. Sin embargo, al acudir al Ministerio Público, los allegados constataron que la causa aún no había sido distribuida ni contaba con un funcionario asignado para adelantar las pesquisas.

Un sospechoso fue interrogado el sábado posterior al suceso, pero quedó en libertad debido a que ya se había vencido el lapso de flagrancia. Asimismo, un testigo avistó el automóvil involucrado, presumiblemente un Optra de color gris, en un taller mecánico a inicios de la semana, lo que acrecienta el temor de que el vehículo y las pruebas sean destruidos.

Petición de justicia

Padre de cuatro hijos y abuelo de seis nietos, Salas era conocido en la comunidad por su labor diaria como vendedor ambulante. Ante la falta de avances visibles en los despachos judiciales, sus parientes reiteran su llamado urgente a las autoridades para que el caso no quede impune y se logre dar con el paradero del conductor responsable.