“Me duele que se ponga en entredicho la reputación de mi esposa. Nosotros nunca tuvimos problemas de celos, ni por terceras personas. Nunca hubo desconfianza. Yo a ella la amaba y la confianza que nos teníamos prevaleció durante los años que mantuvimos la relación”, así se expresó, ayer, el pnb Róger Velásquez, esposo de la abogada Yeni Medina Olivero (39), asesinada junto al taxista Kendry Villasmil Durán (21), la noche del miércoles en la vía a Perijá.
Velásquez, en tono sereno, negó los señalamientos que, el sábado, hicieran en su contra familiares del taxista. “Allá arriba hay un Dios que para abajo ve. Él es el único que sabe todo”, dijo.
Sostuvo que no estaba al tanto de una nueva citación en la sede del Cicpc. “Sin embargo, el lunes estaré allá a primera hora porque fue a mí a quien me mataron a mi esposa y me interesa que el crimen se esclarezca y se haga justicia. El entorno del taxista también deben investigarlo porque, al parecer, estaba en malos pasos”, advirtió.
Velásquez señaló que presuntamente el Ford del Rey que Villasmil conducía había sido entregado a los parientes. “Ese vehículo debe seguir sometido a experticias. No entiendo porque lo tiene la familia”, cuestionó.
