La lucha contra la corrupción sigue en marcha en Venezuela, como lo demuestra el reciente arresto de 51 funcionarios acusados de estar involucrados en tramas corruptas que afectan a la estatal petrolera PDVSA y otras entidades gubernamentales. El fiscal general del país, Tarek William Saab, anunció que es probable que se realicen más arrestos a medida que se avanza en la investigación, ya que se descubrieron nuevas tramas gracias a los confesiones de los detenidos.
Según Saab, en una de las tramas, que involucra a PDVSA y a la Superintendencia de Criptoactivos (Sunacrip), hay un total de 34 detenidos y seis personas encarceladas en el sistema de justicia. Además, nueve personas han sido arrestadas en la investigación dentro de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), y una más, Hugo Cabezas, exgobernador de Trujillo, vinculado con la empresa Cartones del país.
La trama más grande estuvo dentro de la gestión del exministro de Petróleo y expresidente de PDVSA, Rafael Ramírez, según el fiscal general, y pidió su extradición a Italia, donde actualmente reside. Saab también informó que desde que inició la lucha contra la corrupción, su departamento ha emprendido más de 63 mil actuaciones por delitos de corrupción, con 1,690 imputaciones y casi 4,000 condenados.
El fiscal general evitó responder sobre la posible investigación del exministro de Petróleo Tareck El Aissami, quien renunció en marzo de ese año tras la solicitud de la Policía Anticorrupción para judicializar a un número sin determinar de ciudadanos acusados de corrupción en la industria petrolera, así como en el poder judicial y en algunas alcaldías. La renuncia de El Aissami se produjo tres días después de la solicitud, y se puso «a disposición» del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) para apoyar «esta cruzada» contra los «antivalores».
