La fuga de Yúnior Yagüez: Un nuevo desafío para la seguridad en los penales venezolanos
Yúnior Yagüez, conocido como «Pata ‘e queso», ha vuelto a acaparar la atención mediática tras su escape del Internado Judicial José Antonio Anzoátegui, también denominado Puente Ayala. Este notorio «pran» logró evadir la intensa operación policial y militar que se estaba llevando a cabo desde el lunes para retomar el control del penal, dejando a las autoridades desconcertadas por su desaparición.
Un entorno de impunidad y corrupción
La fuga de Yagüez no es un hecho aislado. De hecho, se ha convertido en la tercera evasión de un «pran» en las últimas semanas dentro de las instalaciones penitenciarias del país, coincidiendo con la implementación de la Operación Gran Cacique Guaicaipuro, la cual busca desmantelar redes de delincuencia dentro de estos centros. Anteriormente, se presentaron las fugas de otros delincuentes notorios como «Niño Guerrero» en el penal de Tocorón y «Richardi» en Tocuyito.
Condiciones críticas en Puente Ayala
El interno de Puente Ayala presenta un número alarmante de reclusos. Según el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Remigio Ceballos, hay aproximadamente 1.511 internos. Sin embargo, el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) sugiere que esta cifra podría acercarse a los 2.000 reclusos. Este hacinamiento es propicio para que ocurran actos delictivos y la corrupción sea la norma, lo que permite que figuras como «Pata ‘e queso» mantengan el control a través de la intimidación y el crimen organizado.
Actividades ilícitas de la banda de Yagüez
Yagüez y su banda de más de 50 miembros se benefician de actividades delictivas, incluyendo extorsión interna y externa, microtráfico de drogas y tráfico de armas, además de delitos informáticos. Su organización tiene sinergias con el Tren del Llano, una megabanda que opera en los estados de Guárico y Anzoátegui, ejerciendo presión sobre ganaderos y agricultores locales.
