Por más que huyó, la justicia lo alcanzó. En la misma población —El Sombrero— donde sembró el terror a punta de balas y granadas, cayó, este martes 3 de mayo, abatido el hampón más buscado del país: José Antonio Tovar Colina, alias “El Picure.
La operación para capturarlo comenzó la noche del sábado. Iniciaron los enfrentamientos y por horas retumbaron las balas. Colina Tovar estuvo a segundos de ser alcanzado, la madrugada de ayer. En El Sombrero, la madrugada de este martes fue otra de las más largas del año.
El domingo, a primera hora, se dijo que cayeron muertos un hermano y un primo del superhampón. Al primero lo apodaban “El Júnior”.
“El Picure” sabía que el cerco que lo protegía se reducía. Aún así, la noche del lunes quiso vengar la muerte de su hermano y dio la orden de atacar, una vez más, a la fuerza pública. La operación la encabezó él mismo y al verse acorralado se enconchó en una vivienda, desde donde se batió a tiros con la GNB y Poliguárico.
De la vivienda logró escapar. Salió “por el techo” y volvió a la calle. Pero, en horas, la muerte le dio alcance.
Antes de que el amanecer de este martes llegara, su banda fue golpeada duramente. En la casa donde se escondió cayeron muertos 3 secuaces. Otra versión refería 4. Se dijo que eran su exsuegro, dos excuñados y un amigo.
A las 5:00 de la tarde, el ministro del Interior, M/G Gustavo González López, confirmó la muerte del superdelincuente y de tres hampones más. Dijo, en pase con VTV, que seguían las persecuciones para capturar a miembros de la banda y que la operación comenzó el sábado. El ministro señaló que caerá todo el peso de la ley sobre las bandas que generan terror y atentan contra la paz de Venezuela,
Organismos de seguridad esperan dar con el resto de los integrantes del grupo “con fines paramilitares que tanto daño le ha hecho el país”. Tovar Colina impuso el terror en los llanos y zona central del país, los últimos tres años. Tras sus pasos no solo estaban el Cicpc y demás cuerpos de seguridad del país. Su nombre, desde octubre pasado, había entrado en el radar de la Interpol.
Este delincuente, de 27 años, dirigía una banda que creció entre Aragua y el norte de Guárico “gracias a la extorsión, el secuestro y el transporte de drogas”, dijo el cuerpo detectivesco en varias oportunidadades. En la web de Interpol estaba solicitado por homicidio.
La población de El Sombrero —escenario de enfrentamientos desde el fin de semana— ha vivido una especie de película de terror, tanto que se posicionó como tendencia en twitter.
Ayer, el periodista Darvinson Rojas informó que en la casa se encontró una cédula con otro nombre pero con la foto de Colina. Javier Mayorca, también periodista, tuiteó: “En incursión de la GN contra familia del Picure en El Sombrero hubo un militar herido. Sup Tovar C estaba en la casa donde hubo tiroteo”.
La cédula de identidad hallada pertenece a José Torrealba Bustamante, residenciado también en El Sombrero, según el registro del CNE.
En la vivienda, las autoridades incautaron dos granadas fragmentarias tipo piñitas; pistolas y otras armas de fuego. “El Picure” murió en su ley. Sobre él, pesaban, al menos, 14 solicitudes por asesinatos. Su banda es señalada de ser la responsable de los ataques con granadas a las comandancias policiales.
Pese a que más de 30 de sus ‘soldados’ habían caído muertos desde el 2013, “El Picure” seguía libre… huía entre las montañas de Guárico. Bajaba de los cerros llaneros, custodiado, entre sus propios delincuentes, para seguir sembrando muerte.
Tovar Colina comenzó robando carros en el 2008. Su adolescencia transcurrió quitándoles las camionetas a hacendados de Guárico y el sur de Aragua para luego exigir dinero por devolverlas. Se volvió “experto” en la extorsión y organizó su banda delictiva.
Adoptó el apodo por su papá a quien llaman “El Picure Viejo”. En diciembre pasado se dijo que el padre participó en un enfrentamiento ocurrido en El Sombrero, donde murieron 5 personas.
De pedir “rescate” por los carros robados, Tovar Colina pasó a amedrentar a los dueños de fincas, comercios y constructoras para que pagaran vacuna. De lo contario, accionaba su gatillo. En diciembre de 2013, el exdirector del Cicpc, José G. Sierralta, dijo que la organización de “El Picure” operaba en conexión con reclusos de la Penitenciaría General de Venezuela y otras bandas, como la “Tren de Aragua”.
Más de 20 asaltantes ligados al criminal murieron en el último año. Ayer, su accionar delictivo acabó a tiros.