Familiares de las víctimas de los terremotos del 24 de junio denunciaron en el estado La Guaira falta de información y desorganización para localizar y entregar los cadáveres recuperados, en medio de una crisis que mantiene a varias familias sin respuestas.
Los afectados aseguran que los cuerpos fueron dispersados en morgues improvisadas y que no existe un registro unificado, lo que dificulta reconocer a los fallecidos y avanzar en la sepultura.
Cuerpos repartidos en varios puntos de La Guaira
Según los testimonios, las autoridades habrían distribuido los cadáveres de manera imprecisa en distintos sitios habilitados en el estado. Entre ellos se mencionan el sector Los Silos, en la entrada del puerto, las instalaciones del Seguro Social y los muelles de Bolipuertos.
Esa fragmentación logística, dicen los familiares, ha complicado los procesos de identificación y entrega de los restos a sus parientes.
Los afectados relatan además que buena parte de las labores de rescate fue realizada por vecinos ante la insuficiencia de los organismos del Estado. Luego de recuperar los cuerpos por sus propios medios, los restos fueron trasladados a centros asistenciales sin etiquetado ni registro inicial, lo que llevó a que decenas de fallecidos ingresaran como no identificados.
«Supuestamente aquí no está [su abuelo], está en Bolipuerto. No tienen información de él desde el día de la tragedia», indicó.
Familias entre morgues improvisadas y sin censo centralizado
Los testimonios se repiten en las afueras de las morgues improvisadas. Las personas llegan buscando datos sobre sus seres queridos y no los consiguen, mientras los cuerpos permanecen repartidos por varios sectores, según indicó la periodista Elianta Quintero.
«Estos testimonios se repiten a lo largo y ancho de la morgue. Las personas llegan buscando información sobre sus seres queridos y no la consiguen. Aparentemente han distribuido los cuerpos por varios sectores», señaló Quintero.
La situación coincide con denuncias publicadas por medios de comunicación y organizaciones locales, que describen los espacios portuarios de La Guaira como morgues al aire libre ante el desborde de las capacidades hospitalarias y de los servicios forenses institucionales.
En ese contexto, los deudos siguen deambulando entre camiones cava, contenedores de carga y perímetros restringidos, mientras ciudadanos y defensores de derechos humanos exigen una lista unificada de fallecidos y puntos de asistencia forense.
La dificultad para rescatar a los atrapados bajo los escombros también quedó reflejada en el reportaje de BBC Mundo sobre la tragedia.
