El olor a carne putrefacta alertó a los moradores del sector El Porvenir, en el municipio Cabimas. Vecinos de la zona descubrieron los resto de un feto humano de apenas 40 centímetros de longitud y de sexo femenino enterrado en un terreno enmontado.
De inmediato las autoridades iniciaron las investigaciones que determinaron la responsabilidad de una mujer de la zona, quien admitió haber enterrado la criatura luego de no saber que estaba embarazada y sufrir un presunto aborto espontáneo, por lo que fue detenida y puesta a la orden del Ministerio Público de Cabimas.
