Dos meses se cumplen este viernes 1 de noviembre del homicidio de la septuagenaria Fidia Iris Espina Díaz y de sus dos nietos. Los tres fueron asesinados a puñaladas y el criminal (o criminales) sigue huyendo.
A Fidia, a Davianna y a Saidcarlos Piñeiro, los atacaron en su apartamento número 08-05, del bloque 1 de las Residencias Las Delicias, ubicada al lado del elevado del mismo nombre y del camposanto El Cuadrado.
El triple homicidio se registró el domingo 1 de septiembre.
La madrugada de ese día fue la última para los tres. Los apuñalaron. Hubo saña y el cuerpo de la septuagenaria fue el más atacado.
Desde que ocurrió esta tragedia, en el conjunto residencial han pedido que investiguen a un joven inquilino que llegó a compartir con esta familia.
«A ese apartamento no venía nadie extraño. Desde que entró ese hombre todo cambió. Creemos que se dio cuenta de la condición especial de los nietos de Fidia y los dopaba. ¿Qué raro que la madrugada del crimen se llevaron la laptop de Saidcarlos, no?», se preguntaban días después en la comunidad.
Al misterioso inquilino lo describen como de unos 20 años. «Él y su mujer tienen tatuajes y varias cortadas en sus brazos», agregaron.
Desde que se supo este escalofriante homicidio, los vecinos del edificio Las Delicias oran por el descanso de Fidia y sus nietos. Sesenta días después exigen justicia y continúan pidiendo a las autoridades que no permitan que quede impune.