La Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó este miércoles 10 de junio el cierre de El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia…
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó este miércoles 10 de junio el cierre de El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en un plazo de 18 meses, al resolver un caso vinculado con la detención de un estudiante en 2003 en ese recinto y declarar responsable al Estado venezolano.
La orden emitida por el tribunal
El tribunal señaló que el Estado debe disponer, dentro de los 18 meses contados a partir de la notificación de la sentencia, el cierre del centro de detención El Helicoide.
Además, estableció que el traslado de las personas que permanecen allí detenidas debe realizarse conforme a los estándares fijados en la Convención Americana en materia de integridad personal, libertad personal y debido proceso.
Señalamientos sobre violaciones de derechos humanos
En su decisión, la Corte indicó que constató que distintas instituciones y organismos internacionales que observan la situación de derechos humanos en Venezuela han determinado que personas privadas de libertad en El Helicoide fueron sometidas a torturas y a tratos crueles, inhumanos y degradantes.
En particular, la Misión de Determinación de Hechos sobre Venezuela, creada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, afirmó que existen motivos suficientes para sostener que un número importante de personas privadas de libertad en ese centro fueron víctimas de detención arbitraria, además de torturas y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.
La Corte también indicó que las violaciones mencionadas fueron ejecutadas por el Sebin, institución sucesora de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip).
El caso de Jorge Rojas
La Corte IDH declaró responsable al Estado venezolano por restringir la participación del estudiante Jorge Rojas, de 30 años, en una protesta pacífica, así como por vulnerar su libertad de pensamiento y expresión y su participación política.
Rojas fue detenido el 19 de septiembre de 2003 durante un operativo policial ejecutado por agentes de la Disip en la Plaza Francia de Altamira, en Caracas, en el contexto de una jornada de protestas contra el entonces presidente Hugo Chávez.
El tribunal internacional también concluyó que agentes estatales, que no fueron investigados, perpetraron actos de tortura contra Rojas mientras estaba bajo custodia del Estado, durante su detención y privación de libertad en El Helicoide.
Según la Corte, la violación del derecho a la integridad personal de Rojas ocurrió en un contexto de impunidad frente a violaciones generalizadas del derecho a no ser sometido a torturas o a tratos crueles, inhumanos o degradantes en el marco de detenciones arbitrarias en ese centro.
El tribunal agregó que Rojas fue golpeado en distintas partes del cuerpo, recibió amenazas de violencia sexual, sufrió numerosos vejámenes, fue apuntado con armas de fuego y sometido a simulacros de ejecución.
La condena y la liberación
En agosto de 2004, un tribunal lo sentenció a cuatro años y seis meses de prisión por porte ilícito de arma de guerra, intimidación pública y resistencia a la autoridad.
La defensa de Rojas presentó recursos de apelación, pero la Corte de Apelaciones los declaró inválidos. Finalmente, en junio de 2009, el Tribunal de Primera Instancia Sexto de Ejecución declaró extinguida su responsabilidad penal y ordenó su libertad plena.