José Breijo regresó este lunes 15 de junio a su vivienda en Caracas, donde cumple medidas cautelares, luego de permanecer 19 días hospitalizado en un…
José Breijo regresó este lunes 15 de junio a su vivienda en Caracas, donde cumple medidas cautelares, luego de permanecer 19 días hospitalizado en un centro de salud privado por las delicadas condiciones de salud en las que fue excarcelado.
Seguimiento médico y medida judicial
El periodista y activista de derechos humanos Carlos Julio Rojas informó que Breijo, ciudadano uruguayo-venezolano de 72 años, ya recibió el alta, aunque todavía necesita cuidados especiales. Añadió que continúa bajo la medida de casa por cárcel.
Rojas indicó además que la Defensoría del Pueblo actuó como mediadora y garante ante el tribunal con competencia en terrorismo que lleva el caso.
La Defensoría había visitado a Breijo el pasado 6 de junio y entonces señaló que su evolución médica había sido favorable.
Denuncias sobre su vivienda
Rojas afirmó que el apartamento de Breijo, ubicado en el edificio Pasquarelo, en Bello Monte, fue desvalijado por completo. Señaló que el ciudadano quedó sin elementos básicos como poceta, cocina y ventilador.
También pidió que se emita una orden de detención contra el funcionario del Goes que, según su denuncia, invadió la propiedad privada y sustrajo las pertenencias de Breijo.
Agregó que el hombre necesita con urgencia una nevera, aire acondicionado y poceta, debido a que, según dijo, el baño fue destruido y fueron retiradas distintas cosas de la residencia.
Exigencia de libertad
El activista insistió en que la exigencia es la libertad de Breijo y de todas las personas detenidas por razones políticas. “Libertad plena, porque él no cometió ningún delito”, expresó.
Breijo fue trasladado a un centro de salud privado la noche del miércoles 27 de mayo por las enfermedades que padece. El traslado ocurrió después de una visita de la defensora del pueblo, Eglée González Lobato, y parte de su equipo a la vivienda del uruguayo-venezolano, que le había sido devuelta un día antes.
Breijo estuvo recluido en la cárcel de Tocuyito, donde, según denuncias, sufrió tratos crueles e inhumanos, entre ellos una alimentación escasa. Esas denuncias indican que pasó de pesar 120 kilos a 62 kilos, con una fuerte desnutrición.