“Llevate a mi hijo, no lo puedo tener”, fueron las únicas palabras que mencionó una indígena de la etnia wayúu, de quien se desconoce su identidad, cuando entregaba a su hijo de un año en brazos de una desconocida, quien esperaba una buseta en el terminal de Machiques para trasladarse hasta Maracaibo. La mujer pasajera al notar la insistencia de la joven prefirió esquivarla, pero la mujer indígena le dio un golpe en la cabeza e impidió que siguiera su rumbo. El pequeño de igual forma le fue dejado en sus brazos mientras que la madre huyó del lugar. En medio de la desesperación y el temor que albergaba a la mujer pasajera, de aproximadamente 60 años y de quien solo se conoce que es de apellido Leal, decidió tomar un bus con el menor hasta Maracaibo.
Pero el llanto desgarrador del pequeño preocupaba a la mujer que al llegar al terminal de Maracaibo decidió llevarlo hasta el Hospital Chiquinquirá. Eran las 9:00 de la noche del 31 de diciembre por lo que el niño cumple este jueves, 3 de enero, tres días en el hospital sin ningún familiar que lo reclame.
La mujer que lo llevó al “Chiquinquierá”, notificó a los enfermeros de guardia sobre lo que había sucedido con el niño.
De inmediato los médicos del centro asistencial atendieron a Leal y al menor. La mujer fue interrogada, pero repetía lo mismo: Una mujer de la etnia wayúu se la entregó a la fuerza en Machiques y huyó.