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En cinco estados del occidente venezolano se enconchaban los cabecillas de la red del contrabando de gasolina en La Guajira.
A Pedro Enrique Ospino Lobo, alias “Balacho”, y a su sucesor, Juan Carlos Vega Figueroa, a quien llaman “El Pirín”; las autoridades los habían rastreado en Táchira, Mérida, Falcón, Trujillo y Zulia, según reseñó el diario El Tiempo, del vecino país.
La captura de ‘Balacho’, la tarde del pasado jueves 19, en una finca en Carrasquero, se venía gestando desde la operación en la que cayó Marcos de Jesús Figueroa, “Marquitos”, en Boa Vista (Brasil), en octubre pasado.
En los seguimientos al narco, cuya extradición está en poder del Supremo Tribunal Federal de Brasil, hombres de la Dirección de Inteligencia de la Policía y la Dijín establecieron que parte de la red estaba radicado en Venezuela, donde “Balacho” se hacía pasar como un ganadero.
“En el 2013, Marquitos Figueroa vivió en Maracaibo con su chofer, alias “La Perra” y un sobrino, identificado como Milton Alejandro Figueroa, alias “El Norte”.
Pero “Marquitos” huyó luego de que sus enemigos, de otras bandas, le hicieran un atentado en noviembre de ese año, donde murió su chofer. El ataque ocurrió en una estación de gasolina de la capital zuliana”.
Según lo reseñado por el diario colombiano El Heraldo, hace 4 meses, los investigadores del vecino país señalaron que por la persecución en La Guajira y ciudades colombianas como Valledupar, Santa Marta e incluso Barranquilla, Marquitos se vino al Zulia, “porque era una región que conocía muy bien por sus andanzas como narcotraficante y contrabandista”.
De acuerdo con la Policía de Colombia, en realidad, “el ataque criminal iba dirigido contra el jefe mafioso. Los autores del ataque, en el que fueron usados fusiles para disparar contra la camioneta en la que creían que iba Figueroa, fueron “Los Chorrerianos”, la primera banda en la que estuvo Marquitos entre 1998 y 2001, y de la que salió enemistado porque se apoderó del tráfico drogas. Tras el atentado el capo decidió que tenía que irse de Venezuela, pero a un país cercano para continuar con el control que mantuvo por años en La Guajira”.
Huyó a Brasil. Allá fue detenido el año pasado, junto con “El Norte”.
La Policía ´de la hermana nación también tiene entre sus objetivos a Juan Carlos Bonilla Medina, alias “Juanca”, y a Ignacio Arturo Pana Jusayu, un indígena al que llaman “Nacho Pana”.
Recientemente, la Policía Antinarcóticos les incautó 500 kilos de cocaína en La Guajira.
“Esa estructura, que además del tráfico de combustible se dedica a la extorsión, el sicariato y el tráfico de droga, es señalada de sembrar el terror en La Guajira y Cesar, especialmente”.
Entre sus víctimas, de acuerdo con la voceros de la Policía Nacional de Colombia, están la exalcaldesa de Barrancas Yandra Brito y el exconcejal de La Paz Efraín Ovalle. También Dilger Becerra, Iván Martínez y Alejandro de Jesús Bonivento Barros, funcionarios de Tránsito de Riohacha.
Investigadores de la Dijín y de la Dirección de Inteligencia afirmaron que la red movíah cerca de 1.500 millones de pesos mensuales. Dinero que ‘Balacho’ manejaba desde Venezuela, donde también había montado una estructura delictiva para transportar el hidrocarburo paralela a la que delinque en La Guajira.
Aunque se había radicado en el Zulia, ‘Balacho’ viajaba constantemente a Valera, donde, dice la Policía, conseguía la gasolina.
El general Manuel Graterol, jefe del comando Zona 11, en Zulia, dijo, ayer, desconocer el procedimiento de la captura en Mara de “Balacho”.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Orden Público de la Gobernación, Jairo Ramírez, dijo que establecerán contacto con la policía colombiana para conocer detalles.