-Mamá, ya voy por el distribuidor Fernández Morán. Pronto estaré en casa.

Adriana Lorena González Chirinos le ratificó así a su madre que ya estaba en Maracaibo. Venía de Caracas a visitarla a ella y a sus tres hermanos.

Eran entre las 7:00 y 8:00 de la noche del jueves 29 de agosto.

La mamá de Adriana, de unos 55 años y rasgos wayuu, se quedó esperándola. Las horas pasaron y su hija, una funcionaria de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), nunca llegó a la casa del barrio San Juan, ubicado en la parroquia Idelfonso Vásquez, al oeste de Maracaibo.

La madre de la funcionaria rompió en llanto en la morgue de Maracaibo

La progenitora no durmió. Sus  hermanos tampoco pudieron conciliar el sueño.

Al amanecer de este viernes, en el distribuidor Humberto Fernández Morán, cerca del centro comercial Galerías, transeúntes y conductores observaron un cuerpo cerca de la fuente.

Curiosos se acercaron y vieron a una mujer. Tendida en la arena, la cubría un uniforme de la PNB. Sus manos estaban amarradas a un árbol. Para quitarle la vida, el (o los criminales) la degollaron.

La novedad llegó a oídos de funcionarios policiales y hacia las 10:00 am se supo que la víctima era  Adriana Lorena, quien pertenecía al servicio de Tránsito Terrestre de Guarenas-Guatire (Miranda).

Compañeros de Adriana González lamentaron esta tragedia

El cadáver fue llevado a la morgue, donde a las 11:30 de la mañana los gritos de dolor de la madre de la pnb se escuchaban de lejos.

-No, nooooo, mi hija, nooooo, decía con el alma desgarrada.

En la morgue, al menos 15 pnb lamentaban lo sucedido con su compañera. Trataban de consolar a la madre.

El Cicpc se encargó del caso para dar pronta captura al responsable de este feminicidio. 

-Nadie me va a devolver a mi hija que era tan bella, gritaba la madre de Adriana Lorena.