Los tres vecinos y ladrones sabían bien que Iván Alfonso Cabrera Castellano, de 77 años, no ofrecería mucha resistencia. Su edad y su soledad fueron vistas por los delincuentes como debilidades. No importó que era un abuelo, viudo, solitario. Ni menos que era un vecino querido. No hubo respeto. Lo mataron para robarlo.
Las tres figuras fueron vistas, ayer en la madrugada, merodeando las casas y patios de la segunda etapa de la urbanización Eleazar López Conteras, de Ciudad Ojeda. Amaneció el cielo nublado. Iván no salió. Un vecino decidió averiguar qué había alterado la rutina de Iván.
Las primeras hipótesis apuntan que “los tres delincuentes ingresaron por una de las láminas del techo de la parte posterior de la vivienda, la más alejada de la habitación donde dormía Cabrera. La víctima habría forcejeado y reconocido a ‘El Kabubi’, su vecino, por lo que decidieron asfixiarlo hasta matarlo”, informaron fuentes policiales. A las 8:00 am, la central de Polilagunillas recibió la llamada de alerta sobre lel cadáver, en el interior de una casa de la vereda 2 de la urbanización Eleazar López Conteras. Los vecinos conocían bien a la víctima pues toda la vida había residido en el sector.
Iván era obrero activo de la Alcaldía de Lagunillas. El director de la policía de ese municipio, Néstor Borjas, explicó que “lo encontraron en su cuarto, con las manos atadas con un cordón y los pies amarrados con una correa. Tenía un mecatillo anudado al cuello y la cabeza cubierta con una sábana. Lo estrangularon”, dijo.
